Igualdad sexual en la espiral del silencio

Desde hace mucho tiempo en nuestra sociedad se han cimentado las costumbres de la heteronormativa que se han vuelto ley y que además reflejan al hombre como el fuerte y a la mujer lo contrario. Sin embargo, estas creencias así sean en una minoría se han ido transformando para no decir eliminando; alcanzando así una igualdad que deja satisfechos a ambos géneros. En el ámbito sexual esto suele ser más notorio, ya que, debido al mantenimiento de su masculinidad, el hombre se limita a ciertas prácticas, pero ¿y si la mujer es la dominante en el acto sexual?

¿Del ‘pegging’ no se habla?

En la actualidad las prácticas sexuales han cedido ante el tabú y las limitaciones a la hora de la ejecución, y una de las actividades que más encajan en la hipótesis planteada es la práctica del ‘pegging’, la cual consiste en que el hombre sea penetrado por un consolador que la mujer sostiene con un arnés a la altura de su vagina. Este cambio de roles según diversas opiniones, incluyendo la de especialistas profesionales en el tema, es altamente placentera tanto para los varones como las féminas; sin embargo, es algo a lo que el primero no cede tan fácil.

Es común que ser parte de esta actividad sexual no convencional haga sentir a los hombres avergonzados debido a la creencia y reglas latentes a las que se sienten sometidos para poder encajar en el concepto popular de ser lo que son. Esto además de tener como consecuencia que muchos varones se nieguen a dejarse estimular analmente por una mujer, afecta de un todo en la libertad sexual que ambos puedan tener, fallando incluso en la comunicación y el modo de expresarse, limitándose a no sentirse rechazados, burlados o la no aceptación por parte de su entorno, lo que sin duda impide un mayor goce en esta necesidad del ser humano.

Permítete sentirte feliz con frecuencia

No está demás hacer un repaso (si en alguna oportunidad ya se dijo) por los consejos y claves que ayudarán realizar una estimulación a los procesos de acciones que te harán sentir bien y en consecuencia alcanzarás esa felicidad que ocasionalmente busca y/o necesita. Cabe destacar que la felicidad no es un bien sino un sentimiento, es decir, esta no se debe obtener sino sentir, por lo que esta sensación puede lograrse por la satisfacción de una mínima cosa que hayas hecho.

Claves para sentir felicidad en tu vida del presente

En primer lugar, debes tratar de vivir el hoy sin remordimientos de lo que ya pasó o que futuramente pueda pasar; si se tratan de consecuencias, afróntalas y sigue adelante y en caso de querer evitar algo mayor, entonces encárgate en el presente y trata de resolverlo. De esta manera podrás vivir el ‘ahora’; siendo responsable y tratando de solventar problemas, son acciones que te harán sentir feliz. Otra clave es tratar de conocerte, entenderte y aprender a estar contigo; con el conocimiento de tus defectos (impedimentos a la felicidad) podrás disminuirlos poco a poco y aprenderlos a llevar hasta controlarlos.

Sé entusiasta de tu creatividad y déjala fluir; estimula esa inspiración que late en ti, ponte a crear y realizar actividades todo el día, no necesariamente es sinónimo de agotamiento, ya que puedes establecerte una rutina en donde te complazcas con prácticas de cuidado, entretenimiento, entre otras cosas afines que te hagan sentir satisfecha. De hecho, puedes darte descansos después de cumplir con los deberes obligatorios, reposos que te dejen complacida. Esta organización y plenitud de ti, ayudará a quererte a sí misma, lo que es sumamente fundamental para sentir esa emoción de alegría que a pesar de ser efímera –como todas- puede ser frecuente. En definitiva, haz cosas que ames, ríe, llora y simplemente no dejes de soñar.

¿Está mal para las mujeres ser expertas en apuestas?

Existe mucha hipocresía dentro del espectro que usamos para visualizar la vida de una mujer, apuntando directamente a toda ésta raíces de problemas en la igualdad del género. Donde se crítica mucho, todavía, en muchos países que las mujeres tengan actitudes que son generalmente enjuiciadas como ‘masculinas’ cuando en realidad es sólo una actividad más que un ser humano en la sociedad puede realizar. Hoy venimos a hacer un poco de referencia a las oportunidades que, nosotras, las mujeres con fuerza podemos lograr también como muchos hombres suertudos han tenido dentro del mundo de las apuestas.

Para la suerte de toda la humanidad, los servicios de apuestas son unisex, venimos con algunas recomendaciones y no sólo eso; haciendo alusión a las fuertes decisiones que podemos tomar dentro del mundo de las apuestas podríamos terminar siendo mujeres independientes por el resto de nuestras vidas. En nuestro blog, en la lucha que hemos ido creando hacia la índole de éstas preocupaciones de sociedad y el pre-juicio que lanzamos encima de las mujeres valientes y con personalidad.

Conoce las maneras de crecer rápidamente en las apuestas online

Los sitios en Internet han incrementado increíblemente en la popularidad de sus usos, y detrás del ordenador nadie podrá juzgarte por tu género. El anonimato que el internet nos brinda ha dejado el camino libre para esas personas que están siendo presionadas por la sociedad y juzgadas por la misma por la forma en que actuamos o lucimos, pero ésto se acabó; existen ofertas y páginas que nos permiten jugar con nuestra suerte de maneras más accesibles y económicas que jamás hayas conocido.

Sí tienes experiencia en el mundo de apuestas, sabrás perfectamente cómo funciona todo, éstos negocios de apuestas nos dan la oportunidad en pocas ocasiones a través de la publicada que atrae a la masa de jugadores, pero sólo los que tengan convicción podrán generar una cantidad de dinero con la que podrán re-invertir repetidas veces en las apuestas que lleven acabo. No sólo en deportes sino también cualquier tipo de disciplina donde la competencia esté presente. En éstas páginas como Luckia, te dejarán llevar más al límite tus apuestas. Al canjear código promocional Luckia te verás beneficiado con un bono de 100$ para apostar con tus créditos de cortesía.

La atracción de éste tipo de sitios no sólo se encuentra en las posibilidades de generar ingresos para nuestra vida personal, sino también puede convertirse en un increíble entrenamiento de toma de decisiones y entender por completo todo el concepto que contiene ‘la suerte’. Te invitamos a probar las apuestas online y ser uno más del montón que logró dejar un trabajo regular y una vida aburrida por algo más emocionante.

Hombres y mujeres: No hay gran diferencia entre ambos sexos

 

Un análisis de 2005, de 46 meta-análisis que se llevaron a cabo durante las últimas dos décadas del siglo XX, subraya que los hombres y las mujeres son básicamente iguales en términos de personalidad, capacidad cognitiva y liderazgo. La psicóloga Janet Shibley Hyde, de la Universidad de Wisconsin en Madison, descubrió que los hombres y las mujeres desde la infancia hasta la edad adulta son más parecidos que diferentes en la mayoría de las variables psicológicas, dando como resultado lo que ella llama una hipótesis de similitudes de género.

El trabajo de Janet Shibley Hyde: la hipótesis de similitudes de género

Utilizando técnicas meta-analíticas que revolucionaron el estudio de las diferencias de género a partir de los años ochenta, la psicóloga analizó cómo la investigación previa evaluó el impacto del género en muchos rasgos y habilidades psicológicas, incluyendo habilidades cognitivas, comunicación verbal y no verbal, agresión, liderazgo, autoestima, razonamiento moral y comportamientos motores.

Hyde observó que a través de las docenas de estudios, de acuerdo con la hipótesis de las similitudes de género, las diferencias de género tenían un efecto nulo o muy pequeño en la mayoría de las variables psicológicas examinadas.

Sólo aparecieron algunas diferencias principales: comparado con las mujeres, los hombres eran más físicamente agresivos, se masturbaban más y tenían actitudes más positivas sobre el sexo en las relaciones no comprometidas.

Además, Hyde encontró que las diferencias de género parecen depender del contexto en el que se midieron. En estudios diseñados para eliminar las normas de género, los investigadores demostraron que el contexto social y los roles de género determinaban fuertemente las acciones de una persona.

Por último, el informe de Hyde de 2005 examinó el curso de desarrollo de las posibles diferencias de género: cómo cualquier brecha aparente puede abrirse o cerrarse con el tiempo. El análisis presentó evidencia de que las diferencias de género fluctúan con la edad, creciendo más o menos en diferentes momentos de la vida. Esta fluctuación indica de nuevo que las diferencias no son estables.